María Mercedes Di Benedetto es una de esas personas que están hechas de arte. Su predilección por la historia y el presente del radioteatro, la llevó a volcar una extensa investigación en el libro "Radioteatro nacional: apuntes y testimonios".
¿Por qué el radioteatro?
En principio, por una especie de herencia familiar subliminal, diría. Una hermana de mi madre era actriz de radioteatro y tuvo su propia Compañía en los años 50. Otra tía fue maquilladora y peinadora de los Estudios Mapol a fines de los 40, por lo que desde chica tuve contacto con anécdotas y fotografías de actrices y actores del cine nacional en blanco y negro; mi padre era cantor de tangos y de jazz, y los tres arrastraron a mi madre a participar en fotonovelas y en alguna película como extra, por ejemplo en El amor nunca muere, en el episodio protagonizado por Zully Moreno. Por otro lado, el género radioteatral, tan desprestigiado y olvidado por la mayoría de los estudiosos, siempre me pareció un fenómeno comunicacional excepcional, y creo que forma parte del patrimonio cultural de los argentinos, amén de ser una herramienta lastimosamente desaprovechada.
¿Es difícil o alentador investigar sobre el pasado cultural?
Es difícil y al mismo tiempo alentador. Supongo que en otros contextos, otros países con presupuestos destinados a las investigaciones de este tipo, la tarea sería mucho más fácil, acá la mayoría está acostumbrada a la frase “hecho a pulmón”. Pero exhumar las piezas del rompecabezas genera entusiasmo, porque se pueden relacionar con el material anterior, y porque se tiene conciencia de que cuanto más tiempo transcurra, más dificultoso será encontrar piezas en buen estado de conservación. Los testimonios de primera mano también van mermando, con su consiguiente pérdida de información inestimable.
Hablemos de la recopilación del material para el libro. ¿Cuánto tiempo te llevó?
Calculo que unos diez años, aunque los últimos tres o cuatro fueron más intensos, y hay material que como ya dije proviene de mi infancia. Es casi imposible poner punto final para poder editar, porque siempre hay más, siempre existe esa entrevista que quedó sin hacerse, ese dato que es como una figurita difícil que nos quita el sueño, o esa red que se va armando entre los que están al tanto del trabajo y nos consiguen fechas, nombres, testimonios.
¿Qué repercusión has tenido luego de tanto trabajo?
Lo que más me impacta (diría sin pudor que la palabra es emociona ) es el aliento y el reconocimiento de los referentes, de aquellos investigadores o hacedores del género que me preceden y de cuyos libros o producciones abrevé durante el proceso de recopilación y de escritura. En el otro extremo, me halaga que estudiantes de comunicación tomen mis textos para, por ejemplo, elaborar su tesis final, o que otros docentes lo incluyan en la bibliografía de sus cátedras. Y también que las personas que vivieron el radioteatro como oyentes, sin ninguna formación académica sobre el tema, hayan podido disfrutar del libro y recordar personajes o historias (y sobre todo, sentimientos) que creían olvidadas.
He recibido invitaciones de otras provincias, como Entre Ríos y Chubut, para dar seminarios y presentar el libro, amén de entrevistas para radio, prensa escrita y páginas web.
¿Cómo fue trabajar con figuras como Eduardo Aliverti, Quique Pesoa, Oscar Bosetti, Guido Gorgati y Armando Barbeito en la concepción del libro?
A lo largo de la investigación tuve la suerte de toparme con esos grandes generosísimos, que brindaron su conocimiento y la experiencia de su trayectoria a una –literalmente- ilustre desconocida, más desconocida que ilustre. Aliverti y Pesoa hablaron de su paso como Relatores de los ciclos de radioteatro del maestro Alberto Migré; Gorgati y Barbeito de su invalorable historia en emisoras como El Mundo en la época de oro de la radiofonía; el Lic. Bosetti aportó su propia visión del fenómeno, confluyendo todos ellos y muchos más en una mirada integral que contó con la frescura de los testimonios populares y con el análisis de los estudiosos de los medios de comunicación, abarcando desde el recuerdo hasta la proyección a futuro. También pude contar con la presencia de monstruos del género, como las señoras María Concepción César e Hilda Bernard, y los actores Aldo Barbero, Aldo Kaiser , Miguel Jordán y Rubén Stella la noche de la presentación del libro en el auditorio de Argentores, como así también el apoyo de esa institución y del ISER.
¿Dónde es posible conseguir el libro?
Puede pedirse en cualquier librería, ya que lo tiene la distribuidora Luongo. En Quilmes en la librería Ramos, y en la Ciudad de Buenos Aires está a disposición del público en las librerías Del Mármol, La Crujía, El Gallo Cantor, Librofilm, en la ex Fray Mocho de Sarmiento casi Callao, y por internet en las librerías con esta opción de compra y a través de Mercado Libre. Muchos institutos y universidades ya lo tienen en sus bibliotecas para consulta. En estos momentos no hay otro libro en circulación que aborde este tema específicamente.
¿El proceso de un libro de estas características termina con la presentación y la venta en las librerías o continúa de alguna manera?
Este libro no es un libro repentista o marketinero. Ojalá haya reediciones, y con esto no quiero pecar de optimista. Por supuesto, reediciones corregidas y aumentadas, porque las investigaciones de este tipo no se agotan en sí mismas, se construyen casi sin interrupción, se perfeccionan, y volviendo a la metáfora del rompecabezas, hay muchas piezas por exhumar todavía. Si bien el título del libro parece remitir a la nostalgia o a un pasado acabado, en realidad también hay propuestas para que otros tomen la posta y creen historias que puedan escucharse a través de la radio (o de internet) , en este magia que tiene lo que Migré llamaba “un libro hecho de voces”.
¿Hay otra investigación en puerta?
Hay otro libro en imprenta ya, con prólogo del actor Rubén Stella, que enfoca el radioteatro desde un análisis más centrado en el género como producto eminentemente popular y como mecanismo de reivindicación social, y aborda la relación radioteatro-peronismo, sobre todo teniendo en cuenta que Eva Duarte se formó frente a los micrófonos de la ficción radial, encarnando a mujeres de la Historia, heroínas que parecen haber sido como un ensayo de su vida posterior, tronchada en plena juventud. Y hay algunos tímidos esbozos de otras investigaciones que ojalá también acaben en libros.