Marcos Carnevale dirige un filme pensado para el gran público, Anita. Con las actuaciones de Norma Aleandro, Peto Menahem, Alejandra Manzo y Leonor Manso, la película logra a medias sus objetivos.
Anita es una joven con síndrome de Dawn que vive con su madre cerca de la AMIA. Es 1994, el Mundial ha finalizado y acontece el atentado a la Mutual. En medio del caos que dejó la explosión, Anita se extravía. Y desde allí comienza a seguir un derrotero que le depara protectores con sus respectivos universos y conflictos: un hombre alcohólico y alejado de su familia, un grupo de cartoneros, una enfermera despechada… Todo esto mientras la busca su hermano, entre la resignación y la esperanza.
Cuando un flme es menos inteligente que un espectador medio, el asunto es tedioso. Constantemente surgen preguntas que los guionistas parecen no haber barajado durante el armado de la trama y su verosímil. La búsqueda del efecto, el golpe bajo, importó más que una historia coherente y personajes bien construidos.
Aún así, lo potente de la temática, más la ternura que contagia el personaje de Alejandra Manzo, logran esporádicamente conmover. Pero no son más que algunas lágrimas en medio de un interminable desierto.
Reynaldo Vieytes